Aunque tus intenciones sean buenas, hablarle todo el rato o dar órdenes puede generar más ansiedad, culpa o vergüenza. Es importante que se sienta acompañada, pero sin agobiarla.

Aunque tus intenciones sean buenas, hablarle todo el rato o dar órdenes puede generar más ansiedad, culpa o vergüenza. Es importante que se sienta acompañada, pero sin agobiarla.